Qatar y catar: viaje en sarcasmo ejemplar

Emiliano Villa*

25, Nov. 2022

 

Una ilustración de Cold War Steve con Gianni Infantino, los fantasmas de los trabajadores inmigrantes, David Beckham, King Charles y Nicolas Sarkozy.

 Ilustración: Guerra Fría Steve/The Guardian

 

Entre Qatar y Catar, la diferencia sonora es ninguna, inaudible, es la “sonrisa” de los verdugos requiriendo solazarse sobre los derechos humanos no respetados y la muerte en su tributo, cual gruñido, desde un minarete muy alto, tanto, que no se escuchen los reclamos y agonías de dos pueblos, el anfitrión y el que se “acercó”, bueno de muchos pueblos, todos los “invitados” a la inmolación moral y ética.

La fusión de Sendos vocablos homófonos evidencia las esencias y las apetencias, mas no disimulan las semejanzas, entre nativos y los de estos lares, no extraños entre si y de similares modales políticos. Convocados y aficionados, ambos, más allá del mero fútbol, por cuanto ser ALIGATOR del mismo caño. Así lo demuestra la sentencia bíblica, aquella de la evidencia rubricada en la acción: “Por sus actos los conoceréis”.

Uno y otro vocablo inducen a lo mismo, claro, si la gramática se suprime y la indulgencia fonética despeja el camino, dándole así a la concreción, más que obvia, todas las licencias que las ganas, el hedonismo y los instintos, socorridos por las encomendadas misiones “diplomáticas” hacen posible entre el “andaba cerca y el aproveche para acercarme un ratico”. Impulso “austero”, plausible forma de ahorro, feliz emprendimiento para restringir gastos, pragmatismo “revolucionario” con sello de las ya viejas costumbres, de esas que linchan políticamente.
Seguro al retorno a esta Ítaca caribeña, los argonautas patrios en emocionada jarana, nos echaran el cuento sobre las dionisiacas fiestas de las patadas; y nosotros los ausentes de todo, que anduvimos pendientes de la TV, pero se nos fue la luz, que estábamos aprovechando para bañarnos con baldecitos, lavar los trastos con medio litro de agua, que no tenemos internet por haberlo perdido por impagable o los que andamos recorriendo las veredas buscando el desayuno, gas, medicamentos, todo esto sucediendo en la aciaga hora coincidente con la inauguración, nosotros esperanzados aguardaremos por la bitácora republicana, su bondad participativa y protagónica para escuchar de voz pectori el ansiado y solidario relato. ¡Pateadores del mundo juntaos!
No se puede pasar por alto la oportuna, la coincidente visita de Don Felipito VI a Qatar y también a Catar, para experimentar y compartir los aromas monárquicos típicos de sus latitudes en esta época donde sobran los abrigos y faltan los jabones de baño, se merece una canita al aire lejos de su jardín con aroma de “invierno”, arriesgando en la selva del planeta, pero degustando; como esperamos sea en común fraternidad entre peninsulares e indianos; los dátiles exquisitos, baklaba, kanafeh, el karak chai calientico y hasta un Royal Whiskicito, al amparo de la licencia para visitantes ilustres, en las circunstancias de la convocatoria a los balones universales, chuteados o chutados siempre hasta el agotamiento, pero mucho menos que a los trabajadores, los cronopios de tantas historias y de esta, que no es precisamente una de “las mil y una noche”.

No obstante las “disonancias” nada “pertinentes” a los oídos de los mercaderes del entretenimiento y el deporte como tal, recorren el planeta, millones de voces que hacen coro contra una convocatoria a la cual se llega por los pantanos de la corrupción, la deshumanización y la muerte. Hablaron todos, casi todos los que tenían que decir algo, y que de ellos se esperaba, no se dieron sorpresas, salvo algunas omisiones, pero si algo fue sorprendente es que se alzasen voces como las de Shakira y Dua Lipa así como Rod Stewart, cuestionando y no asistiendo al evento de las patadas, justamente por no meter estas en el foso de la ignominia y la muerte, aferrándose a la coherencia, personas que sin ser de “izquierda” para nada, demostraron sensibilidad, apego al humanismo, aunque nada de esto es monopolio del progresismo o de la izquierda, loable postura; pero lo que si resulto doblemente sorprendente, es ver como oficiantes de la construcción o del relato anticapitalista y por la “vida” se refugiaron en las sombras de “árboles soñadores”. ¿Es que el pragmatismo esta’ más allá de los principios, o es que los principios padecen de la elasticidad propia del oportunismo reaccionario?…

¿ Cómo entender los puentes aéreos oficiales en flete exclusivo para hacerse presentes con la cuota de reconocimiento militante ante una monarquía sanguinaria, medioeval, donde el islam tergiversado es la justificación para la represión, el atropello la intolerancia y la bestialidad, como entender los discursos antimperialistas, los llamados a la defensa de los derechos humanos cuando se deambula por terrenos de oprobio, pisoteando de nuevo a los Trabajadores, tapiados en cuerpo, voz y alma, entre gradas, estadios, hoteles y centro comerciales ostentosos construidos con sus manos, sus fatigas, desvelos y sus vidas, mirando desde el pavimento, sin poder “alzarse desde el suelo”, como expresara Saramago?.

A la fruición no le importa el llanto, las desventuras de las víctimas y menos los réquiem, asumen el martirologio que silencian y desdeñan, como lo ofrendado al boato, la fastuosidad, lo ignominioso, a sus deleites, a la ratificación de su estilo de vida contra natura, troglodita, todo para ellos es un asunto de “estado” y está más allá de “sensiblerías”, de principios. La incoherencia tiraniza.

6500 almas y sus dolientes sepultados en la injusticia y el mutis de una piara con poder que desprestigia a la humanidad. Cerrar filas contra los artífices y alcahuetes de esta pesadilla de existencia es la obligante tarea de los militantes por la dignidad y la vida.

Hay árboles que no deberían llamarse de los “sueños”, pues no es pertinente en absoluto, no les corresponde, es perversidad; matorral, zarzal de las pesadillas les describe mejor y se queda corto. Algunos personajes deberían recordar: “El que a buen árbol se arrima buena sombra le acobija”…otros aguijonean, pinchan…

El destino nos espera y nos demanda. Es imperativo que la izquierda, la soñadora, la que se refugió tantas noches en sus catres de insomnio, y lo sigue haciendo, vislumbrando una patria mejor, la que se bañó de rocíos, lunas y atardeces en florestas de verdes vida, empinadas geografías caras al firmamento, despierta envuelta en ensoñación o entregando sus últimos hálitos de vida a la utopía realizable, la infatigable y amorosa, se reencuentre, se reafirme y retome los caminos de Andresote, Juan Francisco de León, los comuneros de los Andes, haciendo ese recorrido de fatigas, compromisos y entrega, hasta la fecha actual; hay que retomar la posta, ampliar los caminos y enrumbarnos al sueño de siempre. Para eso: Construcción de organización, discusión, estudio y constancia, honradez, decencia y humanismo endémico y mucho ojo con el reformismo entreguista y renegado. Sin moral revolucionaria no hay transformación, no basta la teoría y el tareismo: Fundamental la Conciencia, que es construcción.

*Emiliano Villa: Profesional de la salud y exdirigente del Partido de la Revolución en Venezuela.

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