Lo que veo y no veo en la economía venezolana para el 2O24

Por Andrés Giussepe.

¡LO QUE VEO!

En primer lugar recordemos que en el 2023, aumentaron muchas variables en la economía venezolana, varios indicadores económicos crecieron: creció la producción petrolera, que hizo crecer el PIB, pero también la inflación, la devaluación de la moneda, las importaciones, la liquidez monetaria el empleo informal, incluso, nos enteramos de otro caso de corrupción que estremeció al país: el robo en PDVSA por medio de la Sunacrip y la venta de petróleo por medio del Petro.

A partir de esos hechos, vemos que para este año 2O24, si las condiciones políticas y las relaciones exteriores de Estados Unidos con Venezuela se mantienen y se siguen levantando sanciones que permitan a Pdvsa recuperar su producción, podría venir una bonanza petrolera, que conllevaría a un crecimiento económico elevado, incluso de dos dígitos, producto que las exportaciones, una de las variables que conforman el Producto Interno Bruto por el método del gasto, va a aumentar e incidir.

Esas nuevas condiciones de política exterior condicionado, porque son levantamientos de sanciones condicionadas, ha llevado que una serie de compañías petroleras transnacionales aprovechen esas circunstancias, mejorando las expectativas sobre la economía venezolana, que baje el riesgo país, y convierta al país en un escenario propicio para atraer inversiones extranjeras en el sector petrolero nacional.

Las transnacionales saben de nuestras potencialidades energéticas, entre ellas ser la mayor reserva petrolera y la quinta en gas a nivel mundial. Las que lleguen primero podrán aprovechar las oportunidades de negocios, tomando en cuenta la imperiosas necesidad de inversiones que requiere PDVSA para reactivarla y hacerse de contratos o concesiones para producir unos cuantos de miles de barriles de petróleo cuya capacidad instalada se encuentra paralizada.

Recordemos, la capacidad instalada de producción de petrolero de Venezuela en el año 2013 era de 3,5 millones de barriles diarios, hoy apenas estamos produciendo 790.000 barriles según las cifras de la OPEP. Evidentemente, que tenemos una capacidad ociosa de producción que para alcanzar su tope histórico de 3 millones de barriles diarios, es decir 2.200 mil barriles más, se requiere de inversionistas, de capital, de mano de obra, de insumos, de maquinarias, de transporte, de refinación, de comercialización, de petroquímica, de alianzas estratégicas, y sobre todo, de buenas negociaciones en función del país.

Tenemos que ser optimista, pero si se mantiene las mismas condiciones políticas en el país y las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Venezuela se mantiene como están, para el año 2024 se augura un año de mayor crecimiento económico, debido al aumento de la producción y exportaciones petroleras, que harán crecer los ingresos fiscales petroleros, el aumento de las reservas internacionales y es probable, si la corrupción no sigue en sus andanzas dentro de la industria petrolera venezolana, quizás la economía interna se beneficie de es invente cantidad de recursos para estimular los otros sectores industriales.

Eso es lo que veo para la industria petrolera en el año 2024.

¡LO QUE NO VEO!

Lo que realmente aún no veo claro, porque no fue considerado en el Presupuesto Nacional 2024, es si eso va a representar una mejora en los niveles de remuneraciones de los trabajadores, en los pensionados y jubilados.

Lo que no veo claro es si ese crecimiento económico gracias al rentismo petrolero, va a ir dirigido a disminuir la brecha entre la distribución de los ingresos agregados a favor de los empresarios y los trabajadores venezolanos. Donde hoy la torta del Producto Interno Bruto se distribuye 70% a favor de los empresarios, 20 a favor de todos los trabajadores y 10% para la administración del Estado.

Es decir, no veo claro si el crecimiento económico para el 2024, va ser incluyente social y laboralmente, y no como ha ocurrido en estos últimos dos años de crecimiento, donde los grandes beneficiarios han sido los empresarios y el Estado, creciendo la desigualdad de ingresos en Venezuela.

¿CUÁNDO DIREMOS QUE VENEZUELA ESTARÁ CRECIENDO CON INCLUSIÓN SOCIAL Y LABORAL?

Cuando se cumpla con el Artículo 91 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, que establece que el Estado debe garantizarles a los trabajadores y trabajadoras del sector público y privado un salario mínimo vital a nivel del costo de la canasta básica, y que se indexe a cada cierto tiempo.

Porque una realidad histórica, es que desde el año 2015, ya han transcurrido 8 años, que el Ejecutivo Nacional paga salarios por debajo de lo que establece ese artículo 91 de la Constitución. Por tanto, ha Sido una política que no beneficia al trabajador, sino que ha beneficiado a los empresarios y a algunos funcionarios del Estado que se han salido del carril del Sistema de Control Fiscal nacional.

Tomado de aporrea.org

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