VENEZUELA- Un mal sabor de boca/ Ver- Vivir sin electricidad hasta por 12 horas diarias: “Los apagones destruyeron mi salud mental”

Foto: Cortesía

 

 

Llegamos al penúltimo mes del año con una profundización en los problemas sociales, económicos y ambientales que actualmente afronta Venezuela. La crisis en el sector petrolero impacta la vida cotidiana de los ciudadanos mientras que el Gobierno nacional sigue ejecutando intervenciones en los centros penitenciarios del país.

A continuación, un repaso a las noticias más destacadas de esta semana:

Intervenciones no acaban con los pranes

Ante las recientes intervenciones del Gobierno nacional a algunas cárceles del país, el Observatorio Venezolano de Prisiones aseguró que con esto no se acaban los líderes negativos, conocidos como pranes, que hacen vida en dichos recintos.

Según un informe de esta ONG, siete pranes que hacen vida en varias cárceles recaudan más de 50 mil dólares al mes con lo que les cobran al resto de los recursos, en una especie de “vacuna”, sin contar con lo que generan de extorsiones y otros actos ilícitos que ejecutan hacia afuera.

Sigue la crisis de la gasolina

Según nueva información publicada por la agencia de noticias Reuters, el Centro de refinación Paraguaná opera apenas al 10 % de su capacidad debido al incendio que hubo en una unidad de destilación de crudo de la refinería Cardón, además de la falta de materia prima.

Dicho incendio se produjo el pasado 28 de octubre y redujo considerablemente la capacidad de procesamiento de crudo. Esto, a su vez, trae como consecuencia una nueva agudización de la escasez de gasolina y diésel en algunas regiones del país que ya reportan colas de hasta 10 horas.

Los problemas ambientales no paran

Esta semana tuvimos el Día Mundial de la Ecología y acerca de ese tema, Radio Fe y Alegría Noticias conversó con Alejandro Álvarez, coordinador de la organización Clima 21. Allí, el especialista en temas ambientales afirmó que hay una triple crisis: contaminación, pérdida de biodiversidad y el cambio climático.

Álvarez puso énfasis en recordar los problemas ambientales que desatan la minería ilegal, al sur de Venezuela, que trae consigo aumento de malaria y enfermedades de transmisión sexual. Mientras que al occidente, siguen los derrames de petróleo en el Lago de Maracaibo y el Golfete de Coro.

Los jóvenes y la política

Para el sociólogo y docente universitario, Trino Márquez, más de tres millones de jóvenes venezolanos no están inscritos en el Registro Electoral Permanente (REP). Esta sería, según él, una de las razones por las que no se vio mucha población joven en las pasadas elecciones primarias de la oposición.

Sin embargo, también razona que pudiera ser por falta de motivación a las actividades políticas y los partidos actuales. En entrevista con Radio Fe y Alegría Noticias, apuntó que se han perdido los espacios para que la juventud discuta temas sociales y económicos, así como defender sus derechos y valores.

Sobre La Pica

A propósito de la noticia con la que abrimos este resumen, esta semana, el gobierno Nacional desplegó el Operativo Gran Cacique Guaicaipuro en el Centro Penitenciario de Oriente, conocido como la cárcel de La Pica, en Monagas.

Sin embargo, resaltó en los titulares de la semana una petición reiterada de los familiares de los reclusos. Ellos insistían en pedirle a las autoridades permitir a sus allegados cumplir sus condenas en Monagas pues trasladarlos a otros centros del país, implica también un castigo para ellos.

Radio Fe y Alegría Noticias pudo conversar con algunas de las personas que aguardaban a las afueras del recinto y explicaron que ya de por sí era difícil conseguir dinero para viajar los días de visita para llevarles comida e insumos. Ahora, con los traslados a otras ciudades, se les hace cuesta arriba poder viajar ellos también.

Este es el resumen semanal de Radio Fe y Alegría Noticias del 30 de octubre al 05 de noviembre.

 

Fuente: Radio Fe y Alegría Noticias

 

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Vivir sin electricidad hasta por 12 horas diarias: “Los apagones destruyeron mi salud mental”

Los prolongados cortes de luz, no poder trabajar porque necesita su computadora e internet ni poder comprar sus medicamentos para la depresión y ansiedad marcan el día a día de María Carolina, una joven tachirense que sufre de ansiedad por la crisis eléctrica. No solo ella se encuentra en esa situación: psicólogas del Táchira reportaron el aumento de pacientes con problemas de salud mental como consecuencia de los apagones

“Destruyeron mi salud mental”, reconoce María Carolina, una joven de 26 años oriunda de San Cristóbal, estado Táchira. Su trastorno depresivo mayor y ansiedad generalizada volvieron este 2023 como consecuencia de los apagones diarios de 8 e incluso 12 horas que se registran en su comunidad.

María Carolina trabaja de forma remota para una empresa de Estados Unidos. Su horario es desde las 8:00 a.m. hasta las 5:00 p.m. Dice que ama su empleo como vendedora de seguros médicos, pero teme perderlo porque las fallas eléctricas le impiden cumplir las horas establecidas y porque los ataques de ansiedad entorpecen sus tareas.

Cuando se aproximan las 9:00 a.m. comienza a temblar y algunas veces a llorar sin poder contenerse. La incertidumbre de que haya un corte de electricidad comienza desde antes de la hora en que día por medio está sin servicio eléctrico. Su perro Lucas suele chillar a su lado cuando el ataque de ansiedad aparece.

La misma situación se repite al mediodía y a las 3:00 p.m., porque sabe que en cualquiera de los tres horarios, o en dos de ellos, se quedará sin luz. Sus jefes estadounidenses entienden la crisis venezolana, pero le piden que busque soluciones porque las metas diarias influyen en su pago semanal.

 

Todo está conectado. Cuando se queda sin servicio eléctrico no puede trabajar; al no poder cumplir con sus funciones, recibe menos pago los viernes; tener menor ingreso le impide aportar económicamente a su hogar, y lo que más le afecta: no puede comprar su medicamento para la depresión.


DICE QUE AMA SU EMPLEO COMO VENDEDORA DE SEGUROS MÉDICOS PERO TEME PERDERLO PORQUE LAS FALLAS ELÉCTRICAS LE IMPIDEN CUMPLIR LAS HORAS ESTABLECIDAS Y PORQUE LOS ATAQUES DE ANSIEDAD ENTORPECEN SUS TAREAS.


Cada mañana debe tomar el medicamento que su psiquiatra le recetó hace más de cinco años. En reiteradas oportunidades ha parado el tratamiento por no poder comprarlo, porque el antidepresivo que toma cuesta 80 dólares en Colombia y no se consigue en Venezuela.

Parar su medicación conlleva a recaídas del trastorno depresivo y la ansiedad. Cuando puede mantener constante el tratamiento, asegura que se siente tranquila, solo que hay cosas que detonan episodios ansiosos, como la electricidad y el temor a quedarse sin trabajo.

“Lloro y lloro. A veces no puedo contener el llanto ni parar. Simplemente mi cerebro y mis emociones van por un lado y mi cuerpo por otro”, cuenta. Hay días en que logra contener los ataques de ansiedad, pero otros en que estos la superan.

En Táchira los apagones son diarios. Durante 2023, El Pitazo contabilizó 370 cortes eléctricos en un circuito de San Cristóbal. Aquí detallamos las interrupciones del servicio: enero, 27; febrero, 29; marzo, 83; abril, 84; mayo, 61; junio, 17; julio, 15; agosto, 24; septiembre, 30 y octubre, 55. Según el Observatorio Venezolano de Servicios Públicos, desde enero hasta septiembre hubo un incremento de fallas eléctricas en toda Venezuela.

Soluciones poco viables

Debido a los constantes apagones, María Carolina compró un generador eléctrico pequeño para conectar el router de internet y garantizar la conexión cuando no tiene electricidad; sin embargo, hay momentos en los que sin luz, tampoco tiene internet de la Compañía Anónima Teléfonos de Venezuela (Cantv) o de la operadora colombiana que contrató como alternativa.

También ha intentado monitorear los apagones y hacer su propio cronograma ante la ausencia de uno oficial. Si según sus cálculos no tendrá servicio en las mañanas, se va a casa de su novio, que vive en otro circuito eléctrico. El problema aparece cuando hay apagones en horas que no tiene previstas.


EL LEXAPRO, NOMBRE EXACTO DEL ANTIDEPRESIVO QUE TOMA, CUESTA 80 DÓLARES EN COLOMBIA Y NO SE CONSIGUE EN VENEZUELA.


En otras palabras, sabe que día por medio no tendrá luz a las 9:00 a.m., así que se queda en casa de su novio e intenta trabajar desde allí, pero también ha estado en situaciones en las que a las 10:30 de la mañana hay un apagón. “Ahí es peor. Cuando ya sé que se puede ir la luz, al menos estoy prevenida, pero cuando son ‘sorpresa’, es horrible. Camino, me baño con ropa, me muerdo las uñas. Entonces es cuando me doy cuenta de que destruyeron mi salud mental”, explica María Carolina.

Tener una planta eléctrica no es posible para ella. Además del gasto de su adquisición, tendría que comprar gasolina constantemente y eso, además de desbalancear su presupuesto mensual, sería un problema debido a que en Táchira solo hay despacho de combustible a precio internacional y no subsidiado.

Cuando termina su horario laboral no llega la calma. En las noches, con los apagones nocturnos, piensa en qué pasará al día siguiente, a qué hora estará sin servicio eléctrico o si la van a despedir. “Trato de controlar mis pensamientos, recuerdo que nada está en mis manos, pero el miedo es inevitable porque nadie quiere quedarse sin trabajo en este país”, dice.

Incremento de casos ansiosos

Aunque no existe una estadística oficial, desde que en 2019 se agudizó la problemática de los apagones ha habido un incremento de procesos ansiosos sin importar edad, según explica la psicóloga Luz Contreras. Los constantes cortes generan estrés en las personas.

Ella misma ha sido víctima de la crisis eléctrica. Además de dar terapia, hace postres, pero debido a los cortes debe parar la producción. Para sobrellevar la situación, organiza sus horarios en lo que puede hacer con luz y lo que puede hacer en las fallas, con lo cual logra mantenerse ocupada y sin estrés por la circunstancia que no puede controlar.

La psicóloga Karoll Vivas resalta que con los apagones diarios hay quienes recuerdan experiencias traumáticas que aún tienen desde el apagón de marzo de 2019. “Eso dejó muchas secuelas en la salud mental, como los síntomas de estrés postraumático para ciertos pacientes que tienen que enfrentarse a esta situación a menudo”, precisa.

Considera que vivir en estas circunstancias incrementa el riesgo de sufrir ataques de pánico, insomnio, trastornos de ansiedad y depresión. Para aquellos que ya viven con estas patologías, el camino puede ser un poco más complejo porque pueden aumentar sus síntomas, incrementando así el riesgo de enfermedades somáticas, y conseguir que el cuerpo comience a presentar dolores y diversos padecimientos.


EN LAS NOCHES, CON LOS APAGONES NOCTURNOS, PIENSA EN QUÉ PASARÁ AL DÍA SIGUIENTE, A QUÉ HORA ESTARÁ SIN SERVICIO ELÉCTRICO O SI LA VAN A DESPEDIR.


¿Cómo cuidar la salud mental en apagones?

Aunque no es fácil sobrellevar los apagones, ambas psicólogas coinciden en que las personas deben inclinarse por actividades que les permitan distraerse y, especialmente, estar en calma durante las horas en que no tienen el servicio.

Contreras puntualiza que en momentos sin electricidad se aproveche el tiempo para uno mismo: planificar qué hacer en situaciones en las que no hay electricidad, como actividades del hogar, leer, meditar, hacer yoga o ejercicio, hablar con los familiares o cualquier rutina de autocuidado.

El consejo final de Contreras es: “Busquen con quién hablar, quejarse. Moléstense; eso es válido porque nos están robando el tiempo que necesitamos. Hablar sana”.

Para Vivas resulta primordial el acompañamiento familiar, de amigos o vecinos, que al estar viviendo la misma situación, podrán servir de grupo de apoyo para expresar los pensamientos y sentimientos que ocasiona no tener electricidad.

“Si estas sintomatologías siguen incrementándose o sienten que necesitan un apoyo mayor, acudan a algún profesional de la salud mental que pueda acompañarlos, escucharlos en este proceso que están viviendo, y encuentren las herramientas necesarias que están buscando con el fin de conseguir una mejoría y un alivio para su sentir”, resalta.

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Fuente:   El Pitazo            El Pitazo

https://elpitazo.net/cronicas/vivir-sin-electricidad-hasta-por-12-horas-diarias-los-apagones-destruyeron-mi-salud-mental/

 

 

 

 

 

 

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