S P B, CUENTOS o CUENTAS MAFALDA 2024- El CASTILLO DEL SUR( Capítulo II): Sin memoria no hay futuro

31, Enero, 2024

 

Stalin Pérez Borges

 

CUENTOS o CUENTAS MAFALDA 2024

 

El CASTILLO DEL SUR

 

Capítulo II: Sin memoria no hay futuro

 

Ya, después de haber escarpado, o más bien de haber rodado por  bajadas y precipicios de los inmensos terrenos de los alrededores en donde está enclavado el Castillo del Sur, es cuando tomo tiempo para pensar en todo lo ocurrido hasta entonces. Vino a mi memoria, desde que llegué a ese lugar y osé penetrar la puerta de ese inmueble construido, sus espacios con largas y distintivas cúpulas al viejo estilo europeo, hasta ahora que he decidido a escribir todo.

Extraje mi agenda de mi mochila, que en ningún momento dejé de conservar, colgada sobre mis hombros. Esta agenda, para más detalle, está intitulada “CUENTOS o CUENTAS MAFALDA 2024”.

Esa misma en donde ya escribí lo que categoricé, como haber estado en “Modo Pesadilla”, y titulándolo de: “Buscando en el “Castillo del Sur” a los 3 Reyes Magos o juguetes para regalarle a Niñas y Niños que hoy los necesitan. No por casualidad la fecha al final de la última página escrita tiene 6 de enero 2024. Justamente, ese día es el que todas las sociedades en donde se profesa el cristianismo, se festejan, la llegada de los 3 Reyes Magos, venidos del oriente para traerle regalo al niño Jesús. Acostumbrándose ya por siglos, que padres, padrinos, instituciones y estados, regalen juguetes a niños niñas y realicen festivales y demás fiestas infantiles.

Leyendo y releyendo lo allí escrito es que tomo en cuenta, que todo lo relatado allí, no era más que reflejos de mis deseos incumplidos en estos últimos años; de las angustias al ver qué entrando un nuevo año mantenía dispersa a la mayoría de mi prole en variadas comarcas o países; y contiene, por otra parte, las amarguras y sinsabores que en carne propia he vivido con las derrotas y desuniones de los grupos  y abandonos de compañeros de camino, que por muchas décadas, compartimos la búsqueda de conquistar un mundo mejor, para no decir, aquella trajinada frase de “Tomar el Cielo por Asalto

Por esa razón, me dije para mis adentros, lo que me hice fue una “Autoconsulta”. O sea, fui mi propio psicólogo o psiquiatra. Total, todos y todas en este Castillo del Sur, viven en permanentes y asiduas consultas con psicoterapeutas. Y si todas/os no conocemos la vida íntima de la mayoría de los pobladores de este Castillo, es porque estos profesionales guardan por principios éticos los secretos de sus pacientes, salvo contadas excepciones.

Ya algo exasperado por esas anteriores reflexiones, al entender que buscaba desesperado responsabilidades en otros, también me dije para mis adentros, bueno, ante un espejo, se verá hasta la última cicatriz o celulitis, por más ocultas o pequeñas estén en la figura que en el espejo se vislumbre.

Sin embargo, lo que amerite revisar, sino balancear, para sacar las lecciones necesarias, ha de ser, la actitud colectiva del conglomerado que habita y pernocta en ese Castillo. Qué ahora estos habitantes y residentes estén en una situación de mal vivir, en peligro de perder los logros sociales conquistados y en estado de angustias sin cesar, ante los decretos, delirios y ultimátum que emite a diestra y siniestra, este Frankestein del Siglo XXI, es una coyuntura que debe acabar de inmediato.

Qué se crea el Rey, haber sido elegido por el cielo y predestinado por la vida para marcar el destino y futuro del país, por lo cual, por ahora, sólo pueda brindar este peregrinar salvaje, pero qué a vuelta de 3 décadas, se vivirá en el paraíso, es el axioma que ya hay que desmontar, y como al mismo monstruo debemos bajar del escenario.

Qué Frankenstein o Prometeo va ser este insignificante y destructor Rey?, se escucha decir, a un vendedor “mantero”, agazapado en uno de los caminos, llenos de hojas secas, polvos y arenas, de los despeñaderos en donde está enclavado el Castillo. “Este es un simple y triste clon de Alf, maquinado, maquillado y montado por todas y todos los perversos, qué como gobernantes de épocas anteriores, también habían ya destruido el bienestar de este noble aposento sureño”, se volvió a escuchar a este humilde “mantero”, que vive fuera del Castillo porque de allí fue echado por ser simplemente extranjero.

Sí es Alf, este es distinto al de la serie de la televisión”, esta vez, quién se pronunciaba era uno de los que pedían rebaja a la compra que le hacía al mantero. Reforzando aún más adentro sus divagaciones, agregó: “Este que está ahora embestido de Rey acá, es un alienígena degenerado, que protagoniza una serie  en la vida real, la que no es para nada divertida, sino por el contrario, es triste, tosca y temeraria”.

En esta nueva historia”, sin parar continuaba soltando la lengua el comprador furtivo: “en donde su Squeak preferido, es presentarse en público con perros, a los que dice adorar, – apuesto lo que queda de mi vida-, que sólo pretende en sus primeros años de gestión es imponer su fantasía liberal económica, mientras se come a los gatos y gatas, para proceder después a devorarse todas las especies animales, incluida a los propios perros”.

Este Rey, digo ahora yo-, mancilla y pudre la dignidad y los siglos de resistencia de las distintas etnias pobladoras del conglomerado territorial que cubre el Castillo del Sur. Es una autentica negación de los legados dejados en la literatura de los grandes y reconocidos escritores y poetas nacidos en esta región del Sur del continente americano. Lo es, para todas y todos los forjadores de la cultura y la ciencia. Más aún, es una dolorosa vergüenza para los políticos dignos, paro los miles y millones defensores de los derechos humanos, libertades democráticas y propulsores de ganarse a la mayoría para un estado de convivencia comunal y socialista.

El triunfo y coronación que obtuvo este vulgar Rey es la pérdida de la memoria de centenares y centenares de Ciudadanos y Ciudadanas originales de la comarca de este antaño Castillo. Y, cómo lo resumió un destacado representante del país vecino, separado por el inmenso río, que cruza a ambos vecindarios:

“Creo que no hay memoria individual que no sea colectiva y que la recuperación de la memoria es fundamental para la recuperación de la capacidad de creación. No se puede esconder bajo la alfombra la basura de la memoria” (Eduardo Galeano).

De esa pérdida de memoria y demostración de olvido, que hicieron posible la elección de este Rey, pareciera todavía, que no hay plena conciencia y compromiso para hacer todo lo que haya que hacer abdicar al recién coronado bribón. Ahora, no es tan sólo que caiga la corona, sino que caiga por completo, lo más pronto posible, este nuevo-viejo régimen, y que pretenden imponer pronto en otras comarcas cercanas y lejanas.

Sí, es cierto, dijo otro de los ciudadanos que vienen saliendo del Castillo, cruzando por estos farallones ubicado en sus suburbios, llegó informando de “que tan sólo hace unos 4 días, se concentraron miles de personas en la plaza pública central, rechazando los proyectos de leyes y decretos del Rey, pero que paralelo a ello, los consejeros del Palacio que legislan las leyes, negocian en compraventa, el hacer pasar esos proyectos de leyes, previamente rechazadas en los pasillos y demás lugares del Castillo”.

Y este aspirante a escritor, haciéndolo ahora desde este de parajes del altiplano, e inspirado en sus lucubraciones, cree que: El Rey y sus subalternos funcionarios, cuando ven que los aprietan, buscan ganar tiempo en medio de la situación incómoda o  adversa. Para los referentes de las protestas contra el Reinado, celebran que al monarca le hayan cortado frases, párrafos y hasta contenidos y títulos de su panegírico proyecto de omnipotencia ley, presentado en el legislativo. Ya he recalcado-, tan sólo es la búsqueda de encontrar mejor tiempo, dando el paso atrás para impulsar y conseguir sus objetivos.

Ese mismo paso para atrás, que muchos de esos referentes no supieron o se atrevieron dar, cuando ya era el momento de contar los votos. Cuya desmemoriada acción, trajo como consecuencia la elección de esta monarquía tardía. De tal manera, la pregunta que rebota como un balón cuando es lanzado con fuerza en la portería y esta choca con las manos del portero al éste no atraparla, ¿es saber qué nueva jugada van hacer los jugadores del equipo qué está a la ofensiva? 

¿Qué acciones tomaran esas huestes qué enfrentan al insuflado que usa el epíteto de libertario, cuando está mucho más que claro, tan sólo busca perpetuarse, para producir mayores dolores en el reinado eterno de la explotación sobre el cuerpo y las manos creadoras de los productores? Mucho menos le importará este farsante, los sufrimientos de los entornos familiares de los laburantes. Se aprovechará de la destrucción de la educación, cultura y arte, para tener mayores garantías de conseguir su misión de eternizarse.

  Esta preocupación engolosinada unas en preguntas y otras expuestas a los rayos de la luz, vienen a colación, por el reclamo de “un pasito para atrás, por favor”, que algunos solicitamos y muchos no dieron, a la hora de contarse en la comuna para designar el mandamás del Castillo. Circunstancias, con lo que aprovechó de ganar el camuflado facho dictador.

De esa negación, nació este reto en donde todos los involucrados debemos de asumir las responsabilidades que tuvimos en ese momento. Para comenzar, nos queda revolver este paquete lleno de panfletos, en donde están escritos, lo que muchos dijimos y dijeron, para cuantificar cuál es el saldo de nuestras recientes actuaciones. De allí, asumamos nuestros barrancos y compromisos.

Desde la elección de este Rey, la mayoría de propios y peregrinos que moramos en estas lejanas tierras, que aún bañadas por las aguas del Paraná y el de La Plata, hemos andado empapados de sudor, en medio de insoportables dolores. Algunos arrepentidos, pero muchos, ni ya recordaran que cuando finalizaba la primavera, se desparramaron torrenciales lluvias, cargadas de fuertes vientos huracanados y hasta acompañadas de granizos, y a pesar de ello, bajaban manadas de águilas a los copos de los árboles, que están sembrados a lo largo de los pasillos de este laberíntico granel.

Volaron, corriendo cualquier riesgo, para solidariamente a advertirnos del peligro que real que corríamos. Dejando a entender que el peligro al desastre no eran ni la lluvia, ni los vientos y tormentas, sino la de un catastrófico elemento de origen animal, que odiaba hasta sus padres creadores y todo aquello que huela a humanidad. Por consiguiente, si no usábamos la cordura y la razón, pudiera ser que quién empuñara el bastón del trono, fuera ese sátrapa.

Como por hecho de magia, cuando cesaban las lluvias y se ocultaban las distintas especies de águilas, que se atrevieron arribar, al apuntar las mañanas tranquilas y calmas, quienes hacían actos de presencia, eran nubes de palomas mensajeras, que terminaban posando en postes, plazas y ventanales de oficinas y habitaciones.

Portaban cartas escritas, que con un timbre marcado con las letras S.O.S. ubicadas en la parte de arriba y a la izquierda del cartón o sobre que sostenían en sus picos, venía a la misma misión que buscaban lograr las águilas. Quienes atendieron los mensajes, sorprendidos veían y leían sobre los anuncios del peligro eminente, que según se acercaba sino se atendía con pudor y orgullo. Pretendían evitar a toda costa, que la mayoría de las masas, se dejaran engañar por ese impostor libertario, qué aprovechando los imberbes esclavos o probables yonquis de los modernos aparatos comunicacionales, lo cobijaron.

No hubo nada de los portadores de mensaje que surtiera efectos contra la promoción impositora del que se fue haciendo el advenedizo Rey. Ni las presencias impetuosas y majestuosas de las azaras y de las coronadas o, de las nobles y blancas mensajeras, lograron estas aves sus objetivos. Tampoco la acción creadora y habilidosa, de los proletarios amoladores que en la mañana o en la tarde, cuando ya se iniciaba el verano, se atrevieron de dar vueltas y vueltas por esos húmedos calurosos pasillos, ofreciendo y gritando: “el amolador, el amolador”, acompañados de megáfonos, parlantes y a viva voz, con rimas en este son:  “y mucho cuidado que ya nos persigue la motosierra fantasma, esa misma que se propone disciplinarnos a todos y todas que se quieran sublevar, cuando ya esté en mandato y venga a imponer sus leyes ofuscadoras”.

Dicen que la prepotencia es hermana influyente del sectarismo, y el olvido, el hijo o el hecho predilecto de esos hermanos bastardos. Y, estemos al tanto, que entre los escritos traídos por las palomas mensajeras, se citan algunas frases o exhortaciones express clarificadoras como estas: “ si llegara ser Rey, el de la motosierra,   su gestión será copia de los gobiernos cívico-militar del pasado de esta patriota tierra”; y otra perla como esta: “el peligro real de un probable nuevo reinado de la ultra derecha en este suelo, es qué si bien no sería impuesto por las botas militares, seguro para su sostén, tendrá que acudir y apoyarse en ellas”.

Es riesgoso y hasta criminal el peligro de que gane el psicópata. Es un desafío que hoy tienen las y los residentes de esta bendita tierra, en especial, los que siempre han conservado posiciones humanistas, solidarias, con conciencia de clase y con un elevado sentido de responsabilidad ciudadana e histórica. Y, apuestos a ellos y ellas”. Todas esa expresiones en las proclamas y  manifiestos, que portaban verdades vivas y  contundentes, quedaran para la historia.  Esas alertas, para un montón de militantes y estudiosos, quedaron sueltas en el vacío o, se perdieron en los huecos negros del infinito firmamento y/o entre los humos permanentes que salen de nuestras montañas, cotidianamente encendidas.

Las respuestas fueron: “esos argumentos de las y los mensajeros, son nada más que las quejas y lamentos de los oportunistas, que arrean a favor del “mal menor o de un candidato que no es el nuestro”. pero no cederemos. Complementaban con: “los fascistas y socialdemócratas, son nuestros enemigos de clase y ellos son acérrimos defensores del pago esquilmado de nuestras fuerzas de trabajo, y ante ello, nos da igual quién de ellos salga favorecido y bajo ninguna circunstancia, a ninguno de ellos mandaremos a elegir”. Poniéndole a las lápidas en donde nos pueden mandar a enterrar: “No capitularemos, somos principistas”.

Ante las excusas atávicas de las sectas y los purificados, nos queda pendiente andar con el debido cuidado en estas trochas y pasillos que estamos dando a dentro y a las afueras del Castillo de Sur. No obstante, nuestras posiciones en el campo de la resistencia y lucha, que tenemos por delante, como ejemplares “Partisanos” es ser, los más diáfanos abanderados de la paciencia en  procura de la mayor unidad posible.

Tomando nota de la respuesta de personalidades que como Umberto Eco, quién le tocó vivir épocas como esta, y es de quien he tomado orientación , llegó afirmar que según sus interpretaciones que hizo de San Agustín:  “Somos seres temporales, vivimos en el tiempo y nunca sabremos exactamente qué es el tiempo. Pero, dentro de esta existencia en el tiempo, somos como el atleta que, para saltar hacia adelante, siempre debe dar un paso hacia atrás; si no da un paso hacia atrás, le resulta imposible saltar hacia delante. Por lo tanto, sin memoria no se proyecta el futuro”.

 

Hagamos que la memoria florezca a cada instante que respiremos, cultivándola como una buena planta que crezca rápidamente como lo hacen las “Espada de San Vicente”. Los que ya asumimos nuestras condiciones de “Partisanos”, tenemos que ir a convivir, comunicarnos y discutir con cada vendedor de su fuerza de trabajo; con cada uno de los humildes emprendedores; a todos las y los trabajadores del campo; a todas y todos a quienes se reclaman de las esferas de la intelectualidad, la ciencia y la cultura; a todos y todas las migrantes; a toda la juventud no importando su procedencia social. Empalmando ya, con todos los movimientos ambientalistas, de mujeres y de LGBTQ+.

Lo primero que llamo a recuperar en nuestras memorias son aquellos versos de aquel canto, que los primeros emigrantes que llegaron a estas tierras, no siendo conquistadores, cantaban, entonaban y compasaban, la que entre algunas de sus estrofas, recuerdo dicen:

“Del pasado hay que hacer añicos.

¡Legión escava en pie a vencer!

El mundo va a cambiar de base.

Los nada de hoy todo han de ser.

 

…… “Ni en dioses, reyes ni tribunos,

Está el supremo salvador.

Nosotros mismos realicemos

El esfuerzo redentor”

 

”Para hacer que el tirano caiga

y el mundo esclavo liberar,

soplemos la potente fragua

que el hombre y la mujer nueva ha de forjar”.

 

“Basta ya de tutela odiosa,

que la igualdad ley ha de ser:

No más deberes sin derechos,

Ningún derecho sin deber”

……..///

Mientras terminaba de hacer conocer la letra de ese himno a quienes se habían conglomerado junto al mantero, al comprador y a mí, escuché los gritos de un grupo de hombres civiles, que me decían “comunista, comunista, extranjero pelotudo”, irrumpiendo entre el conglomerado. Habían dudas de quienes nadie eran, ¿un pelotón de la policía del Palacio o, una  exalta brigada militante nazilibertaria?.

Sin embargo, cuando ya esos policías o fachabrigada me rodeaban, una multitud de caminantes se paraban en el pequeño conglomerado inicial, crecido este de manera exponencial, y desde muchas voces se iniciaron cantos tras cantos, hasta hacer retroceder al pelotón  policial o de choque. Entre las primeras estrofas que reconocí y recuerdo estaba una que muchas veces, escuché de Violeta Parra:

Arauco tiene una pena, que no la puedo callar
Son injusticias de siglos, que todos ven aplicar
Nadie le pone remedio pudiéndolo remediar
Levántate, Huenchullán”

Es de esa misma interpretación que finaliza así:

Ya no florece el mañio, ya no da fruto el piñón
Se va a secar la araucaria, ya no perfuma el cedrón
Porque al Mapuche le clavan el centro del corazón
Levántate, Curimón”.

Y, seguían evocándose otras y otros cantos, ya para mi, desconocidas, como la estrofa de un himno, que sólo la recuerdo por la fuerza que le imprimían quienes la entonaba:

“Creció en el compromiso de una raza vigente

con el cielo en los lagos todo el viento en la voz.

Con una fe de siempre nutriendo primaveras

y un paisaje de tiempo que lo llenó de amor.”

 

La vehemencia, el calor y euforia que fue creciendo con las canciones, himnos, tambores y consignas, logró hacer retirar del lugar al pelotón de policial o choque . Ya entrada la noche fue menguando la concentración e hizo que yo apurara los pasos yéndome de ese lugar, y tan sólo con la mochila terciada, en donde cargaba la agenda, buscaba presuroso para ver como regresaba a mi tierra. Esa en donde revolotea la arena permanentemente, empujada por la brisa que salen de las largas costas de su mar caribeño, ese mismo que le impregna su olor y sabor. Sí, eso queda lejos, pero ya llegaremos. Caminante si hay caminos.

 

Todavía en los terrenos en donde está construido el Castillo del Sur, a los 31 día del mes de enero, año 2024

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