Gina Errico*: Las comunidades que cultivan el café de Costa Rica, amenazadas por el cambio climático/ Ver- COSTA RICA.- Por un 1° de Mayo unitario: impulsemos un Plan de Lucha conjunto del movimiento sindical y popular

 

Fuentes: La marea climática

 

Costa Rica es uno de los países con mayor biodiversidad del mundo. Sus habitantes se enorgullecen de sus bosques y de la calidad de su café, pero se está produciendo una dura competencia entre ambos. El aumento de la temperatura y los patrones erráticos de las precipitaciones debido al calentamiento global plantean nuevos desafíos a los caficultores.

En Costa Rica el cultivo del café no es sólo un medio de vida, sino también una tradición familiar.

Según cuenta Diana Vargas Hernández, hija de caficultores afincados en Puntarenas, una extensa provincia que abarca buena parte de la costa bañada por el Pacífico del país centroamericano, la cosecha anual de granos de café siempre ha estado presente en su vida. «Recuerdo, de cuando era pequeña, la locura de intentar recoger todos los frutos antes de que se estropearan o se los comieran los pájaros», cuenta.

Hoy, la familia de Diana se enfrenta a una crisis. «Ahora oigo a mis padres comentar lo mucho que ha mermado el rendimiento de los campos [de café] y los problemas que tienen con hongos patógenos, que tal vez los obliguen a desistir del cafetal, y me parte el corazón».

Frutos de café inmaduros infectados por un hongo patógeno. Se aprecia por las manchas marrones y las diminutas esporas amarillas que se desprenden del fruto enfocado.

 

Su familia no está sola. En Costa Rica hay cerca de 50.000 fincas cafeteras de propiedad individual, el 90% de las cuales posee menos de cinco hectáreas de terreno. Cada finca se enfrenta a múltiples crisis simultáneas, como bruscas oscilaciones de temperatura y precipitación, una mayor incidencia de las plagas de hongos e insectos y el encarecimiento de pesticidas y fertilizantes.

Los costarricenses viven en una de las regiones con mayor biodiversidad del mundo y se enorgullecen de sus bosques y de la calidad de su café, pero se está produciendo una dura competencia entre ambos. El aumento de la temperatura y los patrones erráticos de las precipitaciones que acarrea el cambio climático plantean nuevos desafíos a los caficultores de Costa Rica.

Costa Rica es cada vez más cálida, sobre todo durante la temporada de cultivo y cosecha del café. Los cafetos [la planta] florecen en abril y mayo, después de fuertes lluvias. Las flores caen cerca de un mes después, dejando un carpelo

que acabará madurando y convirtiéndose en un grano de café. Hay una sola temporada de cosecha, que se extiende aproximadamente entre octubre y marzo.

En términos globales, Costa Rica es un pequeño productor de café, pero esta materia prima, que ocupa el séptimo lugar entre sus principales exportaciones, representa también un estilo de vida y de ella depende buena parte de su economía. Mientras trabajaba en mi tesis de máster sobre los bosques colindantes con plantaciones de café en Costa Rica, aproveché para hablar con agricultores y silvicultores locales sobre los problemas a los que se enfrentan y cómo intentan combatirlos.

Costa Rica
Un cafetal con plataneros integrados para dar sombra y también un cultivo suplementario.

 

A diferencia de muchos otros cultivos, el cafetal puede gestionarse de diversas maneras. Hay dos tipos diferenciados de caficultura: la de sol, que es un monocultivo sin sombra y uso intensivo de pesticidas y fertilizantes, y la de sombra, que se vale de una cubierta forestal para proporcionar un ambiente umbrío sin apenas recurrir a los pesticidas y fertilizantes. Puesto que las explotaciones costarricenses son de propiedad individual, los métodos de cultivo varían enormemente y, en su mayoría, se sitúan en una zona gris entre el sol y la sombra. Sin embargo, al margen del método elegido para cultivar sus tierras, los caficultores costarricenses comparten la voluntad de mantener la tradición familiar sin olvidar las repercusiones que esta actividad agrícola tiene sobre los bosques tropicales que lindan con sus plantaciones.Una flor de café. Los frutos del café maduran pronto y se vuelven rojos. Los «granos» de café son en realidad las semillas del fruto del cafeto y se recolectan a mano una vez al año en una operación para la que toda ayuda es poca, pues consiste en una carrera contrarreloj cuyo objetivo es recolectar el mayor número posible de frutos mientras éstos maduran. Sin embargo, dado que las temperaturas se han vuelto más erráticas, el período propicio para la recolección del café ha empezado a variar, lo que genera problemas a la hora de planificar la cosecha y hace que su rendimiento sea imprevisible.

Mientras en muchos lugares del mundo se registran sequías sin precedentes, en Costa Rica ha habido más episodios de precipitaciones torrenciales que en la generación anterior, sobre todo durante la estación húmeda, cuando el cafeto está creciendo pero aún no ha dado fruto. Que llueva más podría parecer una buena noticia, pero el aumento de las precipitaciones durante la temporada de desarrollo del cafeto ha traído consigo un incremento de las infecciones fúngicas en las plantas. Uno de los hongos más comunes es un patógeno foliar conocido como ‘ojo de gallo’ por la marca que deja en las hojas. Se trata de un patógeno de rápida propagación, y mantenerlo bajo control resulta difícil y costoso. Si la infección persiste durante toda la temporada de cultivo, puede infectar los frutos y las semillas del cafeto, mermando el rendimiento de la cosecha.

El café es un cultivo de alto riesgo debido a la gran inversión inicial que requiere sin que haya ninguna garantía de recuperarla, puesto que buena parte de esa inversión se hace antes de que las plantas fructifiquen. Los agricultores tienen que comprar y aplicar fertilizantes y fungicidas o pesticidas a las plantas al principio de la temporada confiando en que el rendimiento de la cosecha sea suficiente para cubrir los costes de producción, además de pagarse a sí mismos y a sus trabajadores. Con la mayor incidencia de hongos patógenos en esta zona, así como la subida del precio de los fungicidas y los fertilizantes a nivel mundial, los costes de producción se han disparado, pero el precio del café se mantiene relativamente estable. Aunque los agricultores denuncian el incremento de los costes de los fertilizantes y pesticidas, se muestran reacios a revelar exactamente cuánto han aumentado sus inversiones y compras iniciales por no reconocer que usan estos productos en grandes cantidades.

Algunos caficultores ven un dilema entre preservar la biodiversidad y mantener su estilo de vida. El aumento de los costes para mantener estas pequeñas explotaciones está empujando a muchos de ellos a abandonar la producción de café, pues los riesgos son demasiado elevados respecto a los beneficios. Esto los lleva a talar más bosques con la esperanza de aumentar el rendimiento de sus tierras y disponer de más terreno cultivable. Es una decisión difícil porque, si bien son conscientes de su deber de proteger el territorio natural del país, saben que, en definitiva, ganarán más con la producción de café que con el pequeño incentivo que les ofrece el Gobierno por preservar los bosques. Un cafeto infectado con ojo de gallo’.

No obstante, muchos de estos agricultores siguen en la brecha y se esfuerzan por obtener certificaciones ecológicas. Esto los llevará explorar nuevas formas de gestión, mientras que la certificación les permitirá aumentar el precio del café que producen. En la Amazonia brasileña, los agricultores han comprobado que la agrosilvicultura favorece el rendimiento del cafeto, lo que significa que pueden cultivar más —y vender más— con menos. También están investigando nuevas formas de cultivo y mejorando los sistemas de gestión con el fin de asegurar sus explotaciones de cara al futuro. Los caficultores han empezado a trabajar con investigadores y conservacionistas para desarrollar ideas que mitiguen los efectos del cambio climático con el fin de mantener viva la tradición y hacer cuanto esté en su mano para proteger los bosques.

Lainekel, un caficultor cuyo nombre completo no se desvela aquí por motivos personales, afirma: «Heredé la plantación [de café] de mi padre. Colaboro con investigadores y he obtenido certificaciones que me permiten seguir explotando nuestra finca sin renunciar a proteger el bosque cercano. Quiero que el día de mañana mi hijo pueda heredar la plantación».

Cuando le pregunté si se plantearía eliminar una parte del bosque para ampliar la plantación, contestó sin vacilar: «No».

*Gina Errico: cursa actualmente un máster en la Universidad Estatal de Oklahoma, en el departamento de Biología vegetal, Ecología y Evolución, donde estudia las interacciones bióticas en comunidades de plantas forestales alteradas por la fragmentación del hábitat y el cambio climático. Es licenciada en Biología y Antropología aplicada al diseño por la Universidad de Nueva Jersey y colabora con el Green Iowa AmeriCorps en el proyecto Trees Forever. En su faceta como divulgadora científica, ha fundado SciXplorers, una aplicación gratuita concebida para que los niños exploren el mundo de la ciencia de forma autónoma a través de proyectos y experimentos creados por científicos.

Esta historia de Gina Errico (texto y fotos) ha sido publicada originalmente en The Xylom. La traducimos al español y republicamos en Climática como parte de Covering Climate Now, una alianza de medios internacionales para fortalecer la cobertura de temas climáticos.

Fuente: https://www.climatica.lamarea.com/cafe-costa-rica-cambio-climatico/

Tomado de: Rebelión

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COSTA RICA.- Por un 1° de Mayo unitario: impulsemos un Plan de Lucha conjunto del movimiento sindical y popular

Por José René Tamariz

Desde el año 2020, fecha en que la relación deuda pública y producto interno bruto fue mayor al 60%, los trabajadores del sector público han tenido los salarios congelados. Es importante señalar que durante esos años el costo de la vida ha venido aumentando de forma constante. Solamente en el año 2022, el índice de precios al consumidor (IPC) fue del 7,88% y en el año 2021 la inflación fue del 3,30%. Sumados ambos años, la inflación fue del 11,18%. Lo anterior quiere decir que, sólo en dos años, los trabajadores han tenido una gran pérdida en sus salarios, lo cual ha reducido de forma sensible su capacidad para comprar los productos y servicios básicos. Es decir, por cada 100 mil colones los trabajadores perdieron ₡11.180 colones.

A lo anterior habría que sumarle que en el año 2019 la inflación fue del 1,5%, pero el gobierno solamente otorgó un reajuste salarial de ₡7.500 que, supuestamente, se debía pagar en enero del año 2020, sin embargo, debido a la pandemia del Covid-19, el gobierno de Carlos Alvarado emitió un decreto en el cual se suspendía el pago de ese incremento salarial por tiempo indefinido Eso significó que el congelamiento salarial para los trabajadores del sector público lleva cuatro años consecutivos. Pero, por si fuera poco, en años anteriores al 2019, venía una congelación de los salarios.

Las Políticas Recesivas del Gobierno y el Banco Central

Por otra parte, es importante mencionar que a la situación antes mencionada se le suman, los bajísimos reajustes salariales, por debajo del índice de inflación, en el sector privado; la altísima informalidad de casi la mitad de los trabajadores; el alto desempleo de más de un 11% y el no pago de los salarios mínimos entre un 20% y 25% de los trabajadores formales. Producto del congelamiento salarial en el sector público, los bajísimos reajustes salariales en el sector privado, la altísima informalidad, el alto desempleo y el no pago del salario mínimo, así como el aumento continuo y generalizado de los precios de los productos básicos, el consumo de los hogares lleva 15 meses de desaceleración. Este proceso está vinculado con el proceso de desaceleración del sector más grande de la economía y que emplea a la mayor parte de la población: el régimen definitivo.

Según informaciones periodísticas “La dinámica del régimen definitivo depende de las condiciones internas de la economía. En el último año, el Banco Central ha incrementado la tasa de política monetaria de forma sorprendente ante el surgimiento de la inflación. Ello genera problemas de demanda, pues priva a los consumidores de adquirir nuevas deudas y a las empresas de invertir en nuevos negocios. Por su parte, los consumidores y empresas ya endeudadas tienen que destinar más dinero a las cuotas de sus préstamos con la consecuente menor disponibilidad para adquirir bienes y servicios o invertir. Así, menos consumo e inversión implican menor crecimiento o una recesión de continuar con esta tendencia”. (El Financiero. 28 de enero-3 de febrero 2023).

En otras palabras, todas las políticas del gobierno y del Banco Central están conduciendo a un proceso de recesión económica en el sector más grande de la economía nacional. Asimismo, la apreciación constante del colón respecto al dólar, producto de la inundación de dólares del mercado por parte del narcotráfico, el lavado de dólares y los capitales golondrina tiende a producir un mayor desempleo en los trabajadores de diversos sectores de la economía nacional, tales como el turismo, la agricultura y otros.

Por el Pago Inmediato del Reajuste Salarial de ₡7.500 Que se Adeuda a Trabajadores

En el mes de mayo, Rodrigo Chaves derogó el decreto de emergencia nacional por el Covid-19 y, por ende, se activó el pago del reajuste salarial decretado a finales del año 2019 y que se debía pagar en enero del año 2020. Fue por ello que la destituida directiva de la CCSS aprobó pagar a sus trabajadores, de forma retroactiva, ese reajuste salarial adeudado desde el año 2020. Ese pago en la CCSS conllevó a la destitución arbitraria e ilegal, por parte de Rodrigo Chaves, de toda la directiva de la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS).

Frente a esa situación, Rodrigo Chaves, reconoció que ese reajuste salarial se adeudaba a los trabajadores del sector público, sin embargo, puso el pretexto de que no se podía hacer efectivo porque la regla fiscal lo impedía. Pero, señaló que se podía pagar hasta el año 2025. Es necesario mencionar que ese reajuste salarial del año 2019 para hacerse efectivo en enero del 2020 fue aprobado, antes de entrar a regir la regla fiscal que se encuentra en la ley de fortalecimiento de las finanzas públicas, por tanto, el pretexto de Chaves es solamente eso para no pagar ese incremento salarial.

No obstante, lo anteriormente planteado por Rodrigo Chaves, en un video del 16 de abril el mismo Chaves dijo que “Por otra parte, la deuda pública ya está por debajo del 60% de la producción nacional, entre otras cosas, eso elimina la restricción de compensarle la inflación a los funcionarios públicos en sus salarios”. Sin embargo, pese a lo dicho por el presidente de la República, el ministro de Hacienda, Nogui Acosta, lo contradijo, diciendo “Entiendan una cosa, va a haber aumentos salariales hasta que la relación deuda-PIB esté por debajo del 60%. Eso no significa que por un mes que estemos debajo del 60% entonces ya hay aumentos salariales, ¿ok? Yo creo que tiene que ser algo sostenible y no una situación coyuntural, eso solo lo podríamos saber al finalizar el 2023”. (La Nación, 20 de abril de 2023). Y más adelante, “… explico el ministro, el reglamento de la regla fiscal establece el cálculo de la regla fiscal se hace con dos años de posteridad. Es decir, para calcular el tope de crecimiento al gasto público de cada año por venir, se utilizan los indicadores del año anterior a la formulación del Presupuesto Nacional que se elabora en agosto de cada año (…) Si se cumple en el 2023, se aplica en el presupuesto de 2025”. (Ídem). Así que lo dicho por el presidente de la República, Rodrigo Chaves, fue pura posición demagógica. El congelamiento salarial en el sector público seguirá, ya que no se sabe cuando realmente va a disminuir la relación deuda/PIB por debajo del 60%.

¡Por un 1° de Mayo de Unidad y Lucha!

Entonces, este primero de mayo es necesario y fundamental que las diversas organizaciones sindicales y bloques sindicales realicen la más amplia unidad de acción, deponiendo sus posiciones sectarias y feudales, en aras de la defensa de los intereses y los derechos salariales y laborales de los trabajadores tanto del sector público como privado. Este primero de mayo debe convertirse en el inicio de lograr la unidad sindical permanente para enfrentar las políticas neoliberales y anti obreras del gobierno de Rodrigo Chaves.

El congelamiento salarial que por muchos años atraviesan los trabajadores del sector público, los bajísimos reajustes salarial en el sector privado que no compensan el índice de inflación, así como el incremento continuo y generalizado de los productos y servicios básicos que afectan los niveles de vida de todos los trabajadores demandan que las dirigencias de las diversas organizaciones sindicales hagan ingentes esfuerzos por alcanzar una amplia unidad de acción permanente, así como la necesidad de coordinación en la realización de diversas acciones de lucha y la discusión y votación, en asambleas conjuntas, de un plan de lucha que contemple las principales reivindicaciones del movimiento obrero y popular. Entre otros puntos, proponemos los siguientes puntos de lucha:

1. Exigir, mediante la movilización en las calles, el pago inmediato del reajuste salarial de ₡7.500 adeudado por el gobierno de la República y demás instituciones estatales a los trabajadores del sector público desde el año 2020.

2. Luchar por un reajuste salarial semestral o anual que compense el índice de precios al consumidor (IPC) de los años anteriores, es decir, desde el año en que se inició el grave congelamiento salarial.

3. Exigir el incremento de los salarios mínimos que permitan a los trabajadores a comprar los productos de la canasta básica, el pago de los servicios básicos y de otras necesidades.

4. Demandar la inmediata derogatoria de la Ley de Empleo Público que impuso el salario único y la eliminación de los diferentes componentes salariales, así como una serie de afectaciones en la vida laboral de los trabajadores del sector público.

5. Luchar de forma conjunta en contra de las diversas propuestas, ya sea la de Rodrigo Chaves, Rodrigo Arias o Superintendencia de Pensiones, que pretenden imponer el régimen único de pensiones o eliminar total o parcialmente el financiamiento estatal a los regímenes básicos de pensiones.

6. Defender de forma conjunta a la Caja Costarricense de Seguro Social (CCSS), exigiendo la restitución inmediata de la anterior junta directiva que fue destituida de forma ilegal por Rodrigo Chaves; oponernos a la privatización de los servicios de salud y exigir el pago inmediato de la deuda billonaria del gobierno a la CCSS.

7. Exigir al gobierno de la República la implementación de un plan de obras públicas que le dé trabajo a miles de trabajadores desempleados e informales. Esa medida contribuiría a reanimar la economía nacional de su situación recesiva, así como para fortalecer los ingresos de la CCSSS y, por ende, su fortalecimiento.

8. Realización de Asambleas Conjuntas Sindicales en donde se discuta la situación nacional y se voten las propuestas y las acciones de lucha callejeras del movimiento obrero que desemboque en una huelga nacional que impida la aplicación de los planes de ajustes fiscal en contra de los trabajadores.

Fuente: EL SOCALISTA CENTROAMERICANO

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